martes, marzo 07, 2017

Tal día como hoy: 7 de marzo de 1992

Tal día como hoy... hace 25 años, llegaba a la Isla de la Cartuja, para su posterior instalación, la estatua gigante de Buda que daba la bienvenida al Pabellón de Sri Lanka (Ceilán).

Aquel día de marzo de 1992 llegaba a la Expo el que sería el principal reclamo del pabellón de este país asiático: una réplica de doce metros de altura de un Buda de Aukana. Esta colosal estatua se instaló a la entrada del edificio, sobre un pedestal, dentro de la llamada fuente de los deseos, donde era costumbre tirar una moneda para pedir un deseo.

Junto a la figura, se podían observar dos imágenes del Sol y la Luna bajo una cubierta, representando así la eternidad en la cultura de este país.

sábado, marzo 04, 2017

Tal día como hoy: 4 de marzo de 1992

Tal día como hoy... hace 25 años, se completaba el primer recorrido del recién estrenado Tren de Alta Velocidad: el AVE.



El Tren de Alta Velocidad efectuaba un 4 de marzo de 1992 su primer viaje de prueba que abarcó casi la totalidad del trayecto Madrid-Sevilla que recorrería a partir del 20 de abril de ese año, ya que llegó desde la madrileña estación de Atocha hasta la subestación de Majarabique, a cinco kilómetros de su destino final: la estación de Santa Justa.

En el AVE viajaban técnicos y su director general, quienes comprobaron  de primera mano el funcionamiento del sistema y las catenarias, y se realizaron algunas paradas por motivos técnicos. Por otra parte, más de tres mil soldados de reemplazo vigilaban la línea del Tren de Alta Velocidad entre Madrid y Sevilla, que la banda terrorista ETA señaló como uno de sus objetivos principales en ese año 92.
El motivo por el cual no se realizó el recorrido completo fue porque aún quedaba por probar la electrificación y señalización entre ambas estaciones. En estas fechas también faltaba por probar el recorrido entre la estación de Santa Justa y el apeadero de la Cartuja. El AVE contaba con ocho vagones y desde Madrid a Sevilla un billete podía costar entre 6.000 y 16.500 pesetas, dependiendo de la clase en la que se viajara.

lunes, enero 16, 2017

Tsukuba '85. La Ciencia para el hombre de la casa

En pleno auge de la tecnología, el gigante nipón, líder en este sector, deslumbró al mundo con una Exposición donde ofrecía un panorama de la evolución tecnológica y su impacto en la vida cotidiana, haciendo que la ciencia y la tecnología fueran accesibles a las masas.

Pabellón de la empresa Sumitomo


De esta idea nació Tsukuba '85. Esta Exposición Internacional celebrada entre el 17 de marzo y el 16 de septiembre de 1985, acogió en su recinto a más de veinte millones de personas, que pudieron contemplar la potencia tecnológica que era Japón, así como la pequeña ciudad de Tsukuba, creada dos décadas antes como centro científico pero con resultados turísticos muy pobres.

Vista del recinto con el logo de la Exposición
No es de extrañar que, entre los 111 países participantes en la Muestra, se incluyeran 18 empresas de tecnología puntera en la época, entre las que se encontraban gigantes como Sony, Mitsubishi, IBM, TDK, Fujitsu o Toshiba, que querían hacerse un hueco en Tsukuba para mostrar lo avanzado de sus productos.

Panorámica de la Exposición con el Jumbotron al fondo


Al igual que ocurriría en Sevilla '92, Tsukuba también disfrutó del patrocinio de Sony con la increíble pantalla de vídeo Jumbotron. Aunque más atrasada que su futura sucesora de 1992, el Jumbotron de Tsukuba supuso un coste de 2.880 millones de pesetas y estuvo en desarrollo durante más de dos años.

Mucho de lo exhibido tuvo como objetivo desmitificar la tecnología, mostrando sus beneficios prácticos, que incluían los posibles usos en el hogar, por lo que la prensa aquejó una falta de grandes tecnologías en la exposición, que siempre tuvo más preocupación por la tecnología "de estar por casa".

Proceso de derribo de Expo '85
Los pabellones de Nec y Fujitsu demostraron las posibilidades de los sistemas de traducción simultánea de la época. En el pabellón de Matsuchita, un robot dibujaba del natural retratos de los visitantes. En el pabellón gubernamental de Japón, un tomatero gigante cultivado en agua y situado dentro de una jaula producía 10.000 tomates durante la exposición, así como un robot con numerosas articulaciones y la forma de un ser humano, que podía "leer" partituras musicales, desde Bach a los Beatles, y tocarlas en un órgano electrónico


Los visitantes de la Expo 85 podían viajar en un transporte rápido elevado, un tren que flotaba sobre su vía y funcionaba mediante un sistema electromagnético. Toda la feria se encontraba conectada por un sistema de comunicaciones de fibra óptica, un sector donde las empresas japonesas marcaban el ritmo durante la década de 1980.