lunes, noviembre 28, 2016

PABELLÓN DE CANTABRIA

Arquitecto: Ricardo Piqueras, Alain Pelissier y Arnaund Sompairae

El Pabellón de Cantabria se encontraba situado en el antiguo Paseo del Lago, entre los pabellones autonómicos de Asturias y de La Rioja.


El pabellón en 1992
Este pabellón estuvo a punto de no existir en el recinto de la Cartuja, ya que el presidente de Cantabria rechazó la participación de la comunidad autónoma en Expo '92 en un principio, por considerarlo un derroche económico, convirtiéndose en la única comunidad autónoma que no participaría en la Muestra Universal.

La presión popular y la mediación del Rey hicieron que meses antes de la inauguración se reconsiderara la decisión y finalmente optó por estar presente. Como ya no daba tiempo material a construir un pabellón con una arquitectura muy elaborada, los arquitectos diseñaron un edificio compacto y funcional con el que además quisieron representar el carácter nacionalista de la región. A pesar de ser la última comunidad autónoma en construir su pabellón, las obras estuvieron terminadas el mismo día 20 de abril. La estructura externa evocaba en sus formas a la Nao Santa María.

Entre sus contenidos, destacó la reproducción de las cuevas de Altamira, una de las estrellas entre los pabellones autonómicos,además de una exposición sobre Juan de la Cosa (marinero cántabro que capitaneo la nao Sta. Mª). También contaba con un cine en el que se emitía la película "Cantabria, mar y montaña" sobre la tierra cántabra y una serie de pantallas táctiles donde encontrar información variada sobre la región.


El pabellón en 1994 durante su etapa en el parque temático
Tras la Muestra Universal, el pabellón formó parte del parque temático 'Cartuja. El Parque de los Descubrimientos' desde 1994, cuando se convirtió en la nueva atracción del parque: "Ko-bra. La isla del Corsario", donde mediante la faceta interactiva combinada con la utilización de animatrónicos, sonidos, iluminación y efectos especiales, el visitante debía realizar un recorrido por una isla sorteando piratas y otros obstáculos.

Finalmente, fue demolido, como la mayoría de los pabellones autonómicos, en el año 1998 por la ampliación de los aparcamientos de Isla Mágica.