lunes, noviembre 21, 2016

PABELLÓN DE ARGELIA

Arquitecto: Agustín Prudencio Díaz




 El Pabellón de Argelia se encontraba en la esquina formada por la Avenida 5, actual calle Charles Darwin, y el Camino de las Acacias, actual calle Leonardo da Vinci. Se situaba junto a los pabellones de Túnez, Emiratos Árabes Unidos y Repúblicas Bálticas.

El pabellón argelino se trataba de un edificio de estructuras geométricas puras, sin añadidos ni mezclas, típico en la arquitectura popular árabe. El diseño se inspiraba en las construcciones islámicas del país, donde el visitante se encontraba con un ortoedro de gran altura, coronado por una cúpula y un gran patio en su interior, en el que se situaba una tienda nómada (kheima) y un poblado de artesanos,  junto con fuentes ornamentales y plantas autóctonas del país que asemejaban el interior del pabellón al desierto argelino. Además, las paredes mostraban frisos cerámicos con decoraciones geométricas de vivos colores que imitaban la ornamentación de los ricos palacios argelinos.

En este patio se encontraban, también, distintas tiendas de artesanía, formando el "pueblo de los artesanos" y se mostraban tapices, alfombras, bisutería, cerámica, muebles y vestidos tradicionales. En la primera planta, a la que se accedía por una escalera decorada con cuadros donados por la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, se encontraba el material expositivo, conformado por piezas del patrimonio que las civilizaciones dejaron en el país, así como fotografías, pinturas y piezas originales de los museos nacionales de Argel, Orán y Constantina.

Proyecto del pabellón en 1990
Además, el visitante podía visitar también una exposición de arte contemporáneo de mano de artistas nacionales, donde destacaban las obras abstractas, o disfrutar de la gastronomía típica en el restaurante argelino.

El Pabellón de Argelia fue uno de los más atrasados en los tiempos establecidos de obras y presentación (las obras de construcción comenzaron en noviembre de 1991), permaneciendo cerrado hasta varios días después de la inauguración de Expo '92 por no encontrarse expuesto todo el contenido. La delicada situación política por la que pasaba el país argelino a principios de los años 90, que acabó desembocando en el asesinato de su presidente, Mohamed Budiaf, complicó las tareas en el pabellón del propio país e, incluso se vio obligado a retrasar el día de honor nacional, establecido para el 5 de julio, hasta el 13 de septiembre de 1992.

A pesar de las complicaciones políticas en el país, Argelia presentó un pabellón propio bajo el lema "Argelia, tierra de diálogo e intercambios" cuyos contenidos eran fundamentalmente históricos.