viernes, marzo 24, 2006

PABELLÓN PLAZA DEL FUTURO



Arquitectos: Martorell, Bohigas, Mackay y Peter Rice
Superficie de la parcela: 23640 metros cuadrados
Superficie construida: 25019 metros cuadrados
Altura máxima: 33 metros


Esta gran edificiación se encuentra en un sitio privilegiado de la Cartuja, entre lo que fue el Canal de los Descubrimientos (actualmente seco) y los Jardines del Guadalquivir.


El Pabellón queda estructurado en otros cuatro pabellones más, los que durante la Muestra Universal fueran de: Medioambiente, Energía, Telecomunicaciones y Universo.

Los de Universo y Medioambiente todavía guardan en su interior gran parte de sus contenidos, mientras que los que quedan en la parte central del edificio, Telecomunicaciones y Energía, rodeando la conocida como Plaza del Futuro, han perdido un gran porcentaje de material expositivo.

Energía

Este pabellón tuvo la finalidad de explicar al visitante la energía utilizando recursos que, además, le divirtieran.

El edificio, con cuatro niveles diferenciados, exponía, de forma creativa y entretenida, los distintos usos de la energía, la historia que la rodea, su aprovechamiento por el ser humano o los problemas de la energía en el futuro... mediante presentaciones audiovisuales, esculturas cinéticas, muestras interactivas o experimentos donde el visitante podía interactuar con el entorno y los elementos expositivos.

Medioambiente

De los problemas medioambientales, de su solución y del desarrollo sostenible quiso tratar el contenido expositivo del Pabellón del Medioambiente, patrocinado por el Grupo INI. Mediante imágenes y escenografías de la historia del ser humano en la tierra, comenzaba la visita del visitante a este pabellón, donde se le intentaba concienciar sobre el problema del medioambiente.



 Pabellón del Medioambiente. Interior. 2008.




Pabellón del Medioambiente. 1992.


En su zona de audiovisuales se proyectaba una innovadora película con sistemas Showscan y 3-Dimensiones, muy avanzados para la época. Así mismo, el juego interactivo "La Biosfera está en juego" y una sala interactiva donde un ordenador explicaba a los visitantes distintos asuntos de interés medioambiental, complementaban el contenido de este pabellón.




Pabellón del Medioambiente. Interior. 2008.


Telecomunicaciones

En dos niveles a distinta altura, el Pabellón de las Telecomunicaciones daba la bienvenida al visitante con un mural compuesto por 850 monitores de televisión que representaba un mapa mundi gigante, además de distintos vídeos donde se exponía el cambio del mundo gracias a las telecomunicaciones.

La planta baja del pabellón contaba con dos espacios escenográficos más, la sala "Calidad de Vida Cotidiana" y la de "Esfuerzo tecnológico", donde se llevaban a cabo representaciones teatrales y audiovisuales para mostrar todas las aplicaciones de las comunicaciones modernas.


Pabellón del Universo en 1993. A la derecha, maqueta del Acelerador de Partículas


Universo

La exposición que componía este pabellón constaba de tres sectores bien diferenciados: una gran sala diáfana, el "patio", donde se explicaban las estructuras más sobresalientes que configuran el Universo; el "Mural de la Evolución", donde se presentaban, mediante grandes pantallas, los momentos más importantes del Universo; y el "Planetario Digital", estrella del pabellón, donde el visitante realizaba un viaje por el cosmos.

El último sector del pabellón era "La Rambla de los instrumentos", donde se exponían las maquetas de distintos elementos cruciales en el estudio del Universo: El "Giotto" que se aproximó al cometa Halley, la sonda Ulises, el ERS-1, el VLT (Very Large Telescope) el Acelerador de Partículas...

Todavía se pueden ver en las inmediaciones del pabellón la réplica de 70 metros del cohete Arianne 4.4, la antena del Instituto de Astrofísica de Canarias, que servía para enviar mensajes al espacio, o la maqueta del primer satélite español: el Hispasat. Junto a estas maquetas, también se presentaban la de la lanzadera Hermes y el Acelerador de Partículas LEP del CERN, que fueron visitables durante la etapa del pabellón en 'Cartuja. El Parque de los Descubrimientos'.

En la actualidad, este pabellón pertenece a EPGASA, antigua AGESA, la empresa que gestiona los activos heredados de la Expo '92 y está destinado a albergar eventos de todo tipo, pero en raras ocasiones.

 Al término de la Expo, se pretendía que el pabellón albergara un museo de la ciencia aprovechando los contenidos que allí había, pero éste, como muchos otros proyectos, no se aprobó. 

Tras años de usos esporádicos, se prevee que para el año 2017 se destine parte del pabellón para albergar el Archivo General de Andalucía, así como un espacio expositivo multiusos. 

La intención de EPGASA es actuar sobre la parte norte del pabellón, correspondiente al Pabellón de Medioambiente y de la Energía, además de incluir en sus instalaciones distintas zonas destinadas al almacenamiento de archivos y documental.

3 comentarios:

JM dijo...

Enhorabuena por tu blog. Esperamos ver mas información sobre la Expo 92

Alejandro Carracedo Hernández dijo...

Este Pabellón albergaba un detector de partículas cósmicas, en forma de muros negros de unos 3 metros de largo, 2 y algo de alto y unos 50 cm de grosor, cuando una partícula los golpeaba, saltaba una chispa.

Un modelo de átomo que dibujaba "en el aire" la nube de electrones en las diferentes "órbitas".

Una previsualización de imágenes que parecían flotar en el aire, en una veintena de módulos, de estrellas, galaxias, y otros objetos orbitales que hacían de antesala a un planetario en una cúpula, impresionante. Al salir, podrías enviar un mensaje en forma de dibujo, al espacio, gracias a los ordenadores instalados en la salida del planetarios, en los que con una pantalla táctil hacías un dibujo, algo tosco, y gracias a la antena que aún se conserva, se enviaban esos mensajes a la estrella a la que apuntaba en ese momento, iba cambiando por la rotación de la tierra.

El programa entregaba un recibo impreso en DIN-A4 con tu dibujo, el nombre de la estrella a la que se le había enviado, y un texto que decía que te esperamos en X años (donde X era el doble de la distancia a la estrella en años luz) para recoger tu respuesta. Por un error en la base de datos, figuraba una estrella que estaba a menos de un año luz, por lo que el mensaje salía, te esperamos en 0 años para recoger tu respuesta. El señor con su hijo se fue a una de las azafatas, a exigirle su respuesta.

Yo fui uno de los programadores de ese programa de envío de mensajes, y de los módulos previos al planetario.

Alejandro Carracedo Hernández dijo...

La antena, pintada con el logo del IAC, aunque nos costó una bronca, pesa 18 toneladas y tiene 20 metros de diámetros, se colocó con una grua pluma enorme y con el viento que hacía se movía como una vela, había que atinar para meter los pernos en unos agujeritos cilíndricos de un diámetro un poco superior al de los pernos. Costó muchísimo atinar a meterlas, yo perdí una verruga que tenía en la mano en un ir y venir de la antena, menos mal que no fue un dedo, y al final, quedó ligeramente girada, como se puede ver en la foto.